Bahía Blanca

  • Ayer por la tarde caminaba por el centro de la ciudad de Bahía Blanca cuando, al pasar por la vereda de una cochera, pude capturar con el móvil una foto de una de las Chevrolet Captiva que utiliza Google Street View para fotografiar las calles.

    Un escalofrío recorrió mi espalda. Cuantos sentimientos encontrados. Primero, un estado de fascinación por la tecnología, sentimientos de emoción, asombro y admiración por descubrir hasta donde ha llegado Google, y cómo ha cambiado al mundo. Quién hubiera pensado hace menos de diez años que íbamos a poder recorrer las calles de cualquier ciudad del mundo desde nuestra computadora. Luego sentimientos de recelo, preocupación, mezcla de paranoia y terror por darme cuenta que el ojo del gran hermano ya está acá. Nuestra privacidad es un paciente terminal...